Construcción de un equipo: LA DERROTA
Cuarto partido del equipo en el que, digámoslo rápido se deben sacar conclusiones de la primera derrota.
El resultado de 4-2 es engañoso. En el primer tiempo hubo nueve ocasiones de gol y, en cambio, en el último minuto consiguen el 1-0. En el segundo tiempo hubo menos ocasiones de gol y de consiguieron los dos goles. Después del 3-2 no hubo paciencia y en dos jugadas afortunadas lograron dos goles cuando el equipo se echó adelante y no tuvo paciencia.
Hasta ahora en los descansos no se había llegado nunca con el resultado en contra, ello implicó algunos nervios más en el equipo y se optó por jugar de forma diferente a como se ha jugado en los anteriores partido. En el descanso se palpaba el ambiente de podemos…
Aquí estuvo la clave del partido querer jugar de forma diferente a como se ha jugado los tres anteriores partidos. Es mejor jugar tranquilamente atrás, defendiendo y aprovechar los contraataques ya que en el juego estático no se tiene paciencia.
Siempre se dice que si traicionas tu forma de jugar, basada y en función de las posibilidades del equipo, el azar es un elemento que no se puede controlar.
Primer aprendizaje seguir manteniendo la paciencia y evitar los reproches de unos contra otros. Esto genera una dinámica negativa. Una mirada, gesto, expresiones como no damos un pase bien provoca la desconfianza de unos sobre los otros y de los otros sobre los unos. Esta dinámica negativa hace que perdamos lo esencial, el juego del equipo. Está bien una jugada individual aislada pero si dejemos que con esa jugada aislada se resuelva el partido, ante el hecho de conseguir el éxito, la próxima no seguiré al jugada y dejaré que se la juegue el mismo. Esto rompe el juego colectivo y el que todos somos esenciales en el equipo.
Han vuelto a aparecer acciones no deportivas que no favorecen el juego y que provocan discusiones, empujones y revuelos que no llevan nunca a nada bueno. Hay que evitarlos y hay que hacerlo ahora con temple porque conforme avance los partidos las legítimas aspiraciones de cada equipo, el nerviosismo van a favorecer malos modos y para ello es preferible salir a hacer deporte de forma individual ya que los deportes de equipo tienen que provocar valores de compañerismo, de solidaridad, de respecto al compañero, al equipo contrario y al árbitro.
Esto se contagió a las gradas y el que está abajo tiene que jugar “sordo” no tiene que oír ninguna de las reacciones del graderío.
Resumiendo paciencia en el juego, mantener el estilo propio de juego, jugar en equipo. Es cierto que no hay entrenamientos y es imposible mejorar sin entrenamiento. Esto hay que tenerlo presente. Se suele decir se juega como se entrena. Y si no se entrena se juega a lo que salga. Por ello hay que conseguir dar cierta identidad a nuestro juego y saber cuáles son la fortalezas del equipo: la seguridad del Jorge, la defensa de la gran cabeza (atrás, sin aventuras), la constancia y fortaleza del enlace entre la defensa con el chiquitín, las rotaciones entre el resto de los jugadores (José María, Ricardo, David, Espinar) no sé si olvido alguno y saber jugar al pivote sea Miguel A o cualquier otro jugador para intentar alguna pantalla, bloqueos, paredes que permitan buscar la ocasión del gol. Cuando se está en ataque siempre tiene que estar alguien atrás para evitar el contraataque contrario, así hay que estar atento a la subida de un jugador para que otro baje.
Yo no pondría más expectativas que las del partido del día siguiente, hay que conocer nuestras limitaciones: falta de entreno, una dirección colegiada (no se ve el juego lo mismo desde dentro que desde fuera), la calidad técnica del equipo no permite mantener mucho en el balón circulando. El famoso juego basado sólo en posesión del balón es flor de unos años, cuando el equipo no gana se volverá en contra. El fútbol moderno tiene que tener más alternativas de juego. Esto es difícil decirlo cuando los resultados favorecen pero es más antiguo que el futbol: el tiempo de posesión de balón no garantiza el éxito, salvo que estés tocada por astros.
Sigamos construyendo el equipo, la derrota enseña

